Esta es, quizá, una de las formas más antiguas de cocinar las patatas: directamente sobre unas brasas ya reposadas. Si tienes la suerte de contar con un fuego a tierra puedes asarlas siguiendo la tradición, pero en la receta de hoy te explico cómo hacerlas en cualquier momento utilizando el horno de casa.
Van genial como acompañamiento para cualquier plato, aunque si sois unos auténticos amantes de las patatas como yo, también podéis comerlas directamente solas.
Desde un punto de vista mediterraneo, cuando la patata se introdujo en la gastronomía europea tras el contacto con América, se convirtió rápidamente en un pilar fundamental de la alimentación popular y de las recetas tradicionales de campo. De hecho en muchos lugares y momentos de la historia, gracias a la facilidad con que pueden cultivarse, fue un producto que ayudó a subsistir a generaciones de campesinos.
En Catalunya a esta forma de cocción le damos el nombre de Patates al Caliu. Caliu significa rescoldo, que es el conjunto de brasas y ceniza que queda cuando el fuego no tiene llama, pero también calor del hogar. Aquí es muy común encontrarlas acompañando cualquier barbacoa, y solemos bañarlas en alioli. Pero aliñándolas como en la receta descrita arriba, con sal y un poquito de pimentón dulce ahumado, servirán como acompañamiento sutil de cualquier plato.
Patates al Caliu
4
raciones5
minutos1
horaIngredientes
4 patatas medianas
Aceite de oliva virgen extra
Sal en escamas
Pimentón dulce ahumado
Instrucciones
- Pincha las patatas unas 4 veces con un tenedor para que no revienten en el horno.
- Pincela el papel de aluminio con un chorro de aceite y sal en escamas antes de envolver la patata.
- Envuélvelas bien apretada en el papel de aluminio.
- Cuece en el horno a 210 ºC durante 60 minutos.
- Una vez pasado este tiempo deberías poder partir la patata en dos como si fuera mantequilla.
- Quita el papel de aluminio y espolvorea las patatas con sal en escamas y pimentón dulce. Si te apetece también puedes añadirles un poquito de aceite.
