Recetas como el conejo al ajillo representan una cocina de cercanía y subsistencia: una gastronomía de aprovechamiento basada en el producto que los campesinos tenían más a mano. El ajo era barato y podía crecer en cualquier huerto. Tomillo, romero y laurel son aromáticas que se encuentran fácilmente en los caminos y bosques mediterraneos. Y los demás condimentos no son ninguna rareza en la cocina española. Aunque el vino que se utilizaría para rehogar la carne sería un tinto más duro, y el vinagre para reblandecerla el que tuvieran a mano.
Nuestro ingrediente principal, el ajo, se ha utilizado desde la antigüedad para sazonar la comida, actuando como alma de muchísimos platos. En el caso de España, la técnica de rehogar la carne con abundante ajo se practicaría durante siglos antes de recibir su popular nombre “al ajillo”. Podemos encontrar la denominación al ajillo en recetarios escritos a partir de principios del siglo XX.
Es curioso observar cómo el destino del conejo en la mesa española ha dado un vuelco absoluto: lo que antaño fue uno de los pilares de la cocina de caza y subsistencia para la población rural, hoy se cotiza a precios que superan a otras carnes blancas.
Receta de Conejo al Ajillo: un clásico de nuestra gastronomía
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raciones10
minutos20
minutosIngredientes
1 conejo troceado
2 cabezas de dientes de ajo
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra
Unas ramitas de tomillo
1 ramita de romero
*Estas dos hierbas aromáticas pueden ser secas si no dispones de las plantas a mano
1 hoja de laurel
1 cucharada de vinagre de Jerez
250 ml. de vino blanco
Instrucciones
- Cubrimos una olla o sartén con aceite de oliva virgen extra
- Introducimos los ajos, algunos enteros con un corte en el medio y otros pelados y troceados, con la sartén a fuego medio-bajo. Mantendremos esta temperatura durante toda la cocción.
- Una vez el aceite empiece a calentarse introducimos el conejo troceado y salpimentamos.
- Seguidamente le agregamos el tomillo y el romero. Rehogamos unos minutos.
- Una vez el conejo ha empezado a sellarse añadimos el vasito de vino blanco. Cuando el vino empiece a hervir echamos también el vinagre de jerez. Mezclamos todo.
- Dejamos cocinar hasta que sólo quede el aceite y el conejo quede doradito.
- Servir con un buen pan para mojar en la salsa.
